¡El FORLADY que rebosa!

Si hace tres años, me hubieran preguntado, ¿cuáles son los problemas sociales más acuciantes de la sociedad? Creo que hubiera respondido cosas como el hambre, la malnutrición, la desigualdad, la situación de la infancia, de la mujer, los refugiados... Si la pregunta hubiera sido la misma pero en mi ciudad habría respondido, el desempleo, la precariedad laboral, la situación de las personas mayores y de las personas que las cuidan, la educación, las enfermedades raras...

 

Hoy, después de varios años analizando innovaciones sociales, entendidas como, soluciones nuevas a problemas sociales relevantes, se me ha revelado, a juzgar por el número de iniciativas que tratan de responder al mismo, como problema mundial y local el desperdicio de comida.

 

Yo soy de una generación en la que se decía: "hasta que no termines, no te levantas de la mesa" o "piensa en los niños de África que no tienen para comer"... (Debo decir que a mi personalmente no me lo decían, quizá porque siempre me lo terminaba todo... :-D) pero estas frases culpabilizadoras no ayudan a enfocar bien la cuestión.

 

Por un lado está el Derecho a la alimentación, por otro el problema del enorme desperdicio de comida que hay en los países "desarrollados". Se puede concienciar y tratar de incidir sobre el segundo sin culpabilizar sobre el primero, aunque está claro que existe una relación directa, entre lo que producimos, lo que consumimos, lo que desperdiciamos, y lo que otras muchas personas les falta.

A continuación comento varias iniciativas españolas, que luchan para disminuir el desperdicio de comida, con fórmulas muy innovadoras y originales.

 

Quiero empezar por: #Yonodesperdicio promovido por la ONGD Prosalus en el marco de su campaña El derecho a la alimentación, facilita que personas particulares puedan ofrecer los alimentos que no van a consumir (bien porque se han equivocado al comprarlos, bien porque se van de viaje, etc.) a otras que sí los pueden utilizar. Se hace a través de una APP en la que las personas que ofrecen alimentos, señalan su código postal, de forma que las personas interesadas saben que esos alimentos les pillan cerca. Todo se hace entre personas, #peertopeer, es anónimo y lo único que se pide es que subas lo que has compartido en la web de forma que se pueda comprobar cuántas toneladas de comida se han aprovechado y no se han desperdiciado. Cuantos más usuarios tenga más comida se aprovechará. Solo tienes que registrarte en la web y descargate la APP, es muy fácil.

Limitaciones: No es apto para comida preparada. 

 

Continuamos con La Nevera Solidaria, es un proyecto de la Asociación Vasca Asociación Humanitaria Voluntarios de Galdakao, que propone una franquicia gratuita para formar una Red de Neveras en todo el territorio español. Cómo funcionan es muy fácil: los usuarios a los que les sobra comida que van a tirar la pueden poner en un tupper en la Nevera, siempre señalando los ingredientes y cuándo la prepararon; los usuarios a los que les falta o les viene bien dicha comida la cogen sólo siendo necesarias dos condiciones, que no cojan mas de lo que pueden consumir en un día y que tiren lo que está en malas condiciones. Sus puntos fuertes: son muchos, ya que es una formula muy rompedora: Vale la comida preparada, lo que hace que se puedan aprovechar comida de restaurantes, comedores escolares y comida casera; además el anonimato de todos los usuarios no permite la publicidad ni la estigmatización. Por último la formula jurídica es una franquicia social o franquicia gratuita, con lo cual es fácilmente escalable y replicable. 

Si tienes una nevera que te sobre, ellos la gestionan; si quieres poner una nevera solidaria en tu barrio, universdidad etc. ponte en conacto ellos te facilitan todos los trámites.

Limitaciones: El sistema de anonimato no permite medir el impacto de la RED.

 

El proyecto Spigoladors (Barcelona y on line) recupera la fruta y verdura que se descarta, ya sea por un descenso de ventas, por razones estéticas, por excedentes de producción o porque la fruta está madura y el consumidor ya no la compra, pero que sea apta para su consumo. Una parte se dona a entidades sociales locales y próximas a la zona del productor, proporcionando el acceso de alimentos frescos, sanos y nutritivos a personas que no lo tienen. Otra parte de los alimentos recuperados los transformamos en deliciosas conservas naturales y artesanales (mermeladas, cremas, salsas…) y las comercializamos bajo una marca llamada “Es Im-perfect”. En todo este proceso, integran a las entidades sociales receptoras y a colectivos en riesgo de exclusión social fomentando la dignidad de las personas y la generación de oportunidades desde una vertiente transformadora.

 

Otras inicitivas se van poniendo en marcha por toda las geografía: desde Foodsharing en español, una plataforma creada para pensar y desarrollar acciones que reduzcan los excedentes alimentarios, que entre otras propuestas nos invita a la Discosopa, un evento en el que se cocina y se come de forma compartida para aprovechar la comida que se recoge de las basuras; o ETIQUETUPPER, una iniciativa zaragozana que te ofrece como consumidor una alternativa al despilfarro de comida, poniendo a tu disposición tuppers ecológicos y compostables para que puedas llevarte a casa lo que no hayas terminado de comer. De esta manera, además de repetir ese menú que tanto te ha gustado, y ahorrarte la cocina para el día siguiente, estarás contribuyendo a la reducción del desperdicio de alimentos. Estamos convencidos que el cambio empieza con pequeños gestos. Asi que recuerda…”Antes de tirar, pónmelo para llevar”

 

¿Sabías que…mientras en el mundo hay 1.000 millones de personas que pasan hambre, desechamos alimentos que pueden alimentar a 2.000 millones de personas y que del 50% de ese desperdicio somos responsables los consumidores?

En Europa y Norteamérica llegamos a desperdiciar entre 95kg y 115kg de comida por persona al año, mientras que en África Subsahariana y Asia meridional, esta cifra se situa entre los 6kg y los 11kg. Este modelo de consumo, repercute en el modelo productivo que impacta de forma negativa y directa sobre nuestro medio ambiente. Por ejemplo, ¿sabias que el 70% de la producción agrícola se destina a la alimentación de la ganaderia y que del 30 % restante la mayoria de la producción se centra en el maiz y la soja, que son en gran parte utilizados para combustibles e industrias? La consecuencia de estos monocultivos es la pérdida de la diversidad agrícola, la erosión del suelo y la deforestación. Vivimos en un mundo en el que, mientras una parte de la población pasa hambre, otra parte derrocha sin sentido, y en el que el sector alimenticio no está ligado a políticas de nutrición y sanitarias si no a los mandatos del mercado.

 

Quería escribir sobre el desperdicio de comida, y quería poner un titular atractivo, que llamara la atención. No sé si lo he logrado. Quizá sería mejor poner menos comida en el plato, llenar menos la nevera, consumir de otra manera...

 

 

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